Recorrido historico :religiones monoteistas y la literatura como contribuyeron a la sumisión


La sociedad europea se vuelve más patriarcal con la implantación de las religiones monoteístas como la judía y la cristiana. Con la creencia en un solo Dios, masculino y todopoderoso, las mujeres desaparecen de los templos, los rituales, los sacrificios y de los espacios donde había tenido un cierto protagonismo.
Los símbolos asociados a la feminidad se degradan y gradualmente se van asociando al mal. La máxima reencarnación del pecado es Eva, la mujer que provoca la expulsión del paraíso para el resto de los mortales. Eva es quien arrastra a la perdición, la que se deja seducir por el mal. Por su culpa Adán y todos sus hijos se ven condenados.
En el Antiguo testamento, se cuentan numerosas historias de sumisión y de inferioridad femenina.
Entre los grupos judíos y cristianos más ortodoxos encontramos incluso hoy en día, la segregación de los espacios y la prohibición de que las mujeres tengan acceso a numerosos ritos religiosos. Las practicas exageradas de purificación femenina y el sentido de contaminación de la unión sexual entre el hombre y la mujer alcanzan cotas muy altas en estas religiones.
La epístola de San Pablo que se lee habitualmente en la ceremonia del matrimonio dice " Que estén las casadas sujetas a los maridos" "Así como la iglesia esta sujeta a Cristo, así las mujeres tienen que estarlo a sus maridos en todo".
La semántica de esclavitud a la hora de hablar de la mujer en el matrimonio católico no es una excepción de su manera de referirse a las mujeres, entronca con ideas centrales y muy repetidas. ES la idea inicial, incluso con la Virgen Maria que es la imagen de mujer mas alabada. En la Virgen Maria encontramos desde el primer momento una actitud de sumisión y sometimiento, las primeras palabras que se conocen son " He aquí la esclava del Señor".
La religión ha influido en la vida cotidiana de la gente y en sus relaciones de los sexos en la vida privada. La mujer no tenia control sobre su propiedad, ni potestad sobre sus hijos, ni independencia económica y no le quedaba otro remedio que aceptar la infidelidad y la violencia y conformarse con el papel de esposa sumisa. A las mujeres que se quejaban a su confesor del trato que les daba su esposo, se les recomendaba que lo aceptaran como un sufrimiento enviado por Dios y que lo viesen como su propia ascensión al calvario. Les aconsejaban a rezar para que su marido cambiase, pero habían de resignarse aceptar la voluntad de Dios.
Durante la edad media, ni en los textos de origen laico ni de origen clerical se utilizaba la palabra amor en sentido positivo. Solo se podía hablar de pasión sensual y destructiva. La palabra amor designaba relaciones de carácter extraconyugal. La mujer era considerada un ser cósmico, lunar, nocturno, y se temía al igual que se hacia con los eclipses. La mujer era un misterio y un peligro, el origen de un impulso irracional que podría atacar el nombre de la familia y arruinar mediante sus artes ocultas al hombre.
El adulterio de una mujer casada suponía ser repudiada automáticamente, era estrangulada y tirada a un pantano. La muerte era la única solución que purificaba el honor de la familia. El hombre adultero no era considerado culpable, sus aventuras sexuales no ensuciaban el nombre de la familia; por el contrario la mujer era considerada como una criminal y ejecutada en público.
Las mujeres eran consideradas propiedad sexual de los hombres y su valor disminuía si les había "utilizado" alguien que no fuera el propietario legal. El honor masculino dependía de la castidad femenina.
Los sermones en las parroquias hablaban de esposas desobedientes que habían sido estranguladas o envenenadas por hacer lo que su marido les había prohibido. Los curas contribuían a sembrar el miedo y la coacción a través de su facilidad por llegar a las mujeres.
La esposa ideal era afable y fuerte para poder dar una descendencia numerosa, sumisa y silenciosa. Le Ménagier de Paris comparaba a la buena esposa con un perro "a pesar de que su amo le pega y le lance piedras, el perro siempre le sigue" Boccaccio aconseja " que la esposa que desee una vida tranquila, feliz y sin problemas con su marido, que sea humilde, paciente y obediente.
En el siglo XV aparece un nuevo estereotipo de mujer malvada que coge el relevo a Eva, las brujas. La mayor parte de las brujas quemadas eran mujeres solteras o viudas, mujeres rebeldes y independientes que representaban un autentico peligro para el orden patriarcal. Solo en el norte de Alemania se ejecutaron más de 3200 personas por brujería entre el 1571 y el 1670. Paulatinamente se empezó a pasar de la imagen de mujer hereje a mujer loca. En los dos casos la mujer había perdido la razón, tomada por fuerzas ocultas y destructivas. Tanto si era prostituta, bruja o local, la sociedad tenia que controlar y castigar a la mala mujer. Es probable que por el mero hecho de estar al margen de la tutela de un marido, las mujeres fueran victimas de estos estereotipos.

Literatura:

En la literatura son muchos y frecuentes los ejemplos de violencia domestica, que incluyen palizas propinadas por los maridos a sus esposas, así como en confinamiento y la limitación de libertad de las mujeres. Shakespeare, por ejemplo, trata temas de violencia contra las mujeres: la violación a Lucrecia; las relaciones conyugales vistas como un proceso de doma de la mujer rebelde, en la fierecilla domada y la cuestión de celos y el asesinato en Otelo.

En la literatura española en el siglo XIV en el Conde de Lucanor, se narran las relaciones conyugales con un proceso de doma en el cual se persigue la docilidad y la obediencia de la mujer. Cervantes en el Quijote: La natural inclinación de la mujer que, por mayor parte, suele ser desatinada y mal compuesta" La mujer de Sancho : "que con esa carga nacemos las mujeres de estar obedientes a los maridos aunque sean uno porros" o "como la carne de la esposa sea misma con la del esposo, las manchas que en ella caen, o los defectos que se procura, redundan en la carne del marido, aunque él no haya dado, como queda dicho, ocasión para aquel daño... así el marido es principalmente la deshonra de la mujer, por ser una misma cosa con ella. Y como las honras y las deshonras del mundo sean todas y nazcan de carne y de sangre, y las de la mujer mala sean de este genero, es forzoso que el marido le quepa parte dellas y sea tenido por deshonrado sin que él lo sepa!.
En el teatro de Lope de Vega : "La mujer, como la mesa, siempre sojuzgada y la boca, como la muleta, siempre ensangrentada"
Calderón de la Barca, es quien mejor describe la obsesión por la honra como elemento fundamental de la sociedad de su época y que en gran manera se vincula con el control a la esposa. En médico de su honra y el pintor de su deshonra, son ejemplos donde el asesinato por celos aparece con toda naturalidad. El honor y la honra son cuestiones de hombres, pero que residen en las mujeres. La virilidad del macho se refleja en la virtud de su esposa.
El siglo de Oro está lleno de casos de mujeres violadas o engañadas que son las primeras en sentirse avergonzadas, ellas no se rebelan, no buscan venganza ni publicidad, buscan el perdón. Algunas heroínas de Calderón sin jóvenes deshonradas cuya única salida es escoger entre el matrimonio o la muerte como manera de salvar el honor del padre.
Fray Luis de León es un ejemplo del adoctrinamiento de las mujeres casadas en su obra La perfecta casada, inculca respeto a la autoridad de los hombres y sumisión de las esposas a los maridos. "Así como a la mujer buena y honesta la naturaleza no la hizo para el estudio de las ciencias, ni para los negocios de dificultades, sino para un solo oficio simple y doméstico, así les limitó el entender; y les taso las palabras y las razones... conténtense con lo que es su suerte, y entiendan en su casa y anden en ella, pues las hizo Dios para ella sola!

Violencia domestica-
Inés Alberdí, Natalia Matas