Enfermedades comunes de la mujer


Hay una serie de condiciones clínicas que afectan comúnmente a la mujer. Éstas incluyen la migraña, depresión, insomnio, síndrome de intestino irritable, fibromialgia, síndrome premenstrual, y síndrome de fatiga crónica.


También hay un patrón común entre estas enfermedades cuando son examinadas desde la perspectiva de la medicina china antigua. En éste paradigma, tales condiciones usualmente poseen un desequilibrio de energía que involucra al elemento madera, el cual se manifiesta en los meridianos del hígado y la bilis, una de las muchas redes de energía en el cuerpo humano.

En el nivel de energía o qi, el hígado regula la digestión. La energía estancada en el hígado puede causar reflujo esofágico, hinchazón, y diarrea y estreñimiento alternados. El meridiano del hígado se extiende al rededor del área temporal de la cabeza (zona de las sienes). Por lo tanto, cuando la energía en el hígado-bilis esta desequilibrada, puede causar molestias visuales y dolores de cabeza temporales, como la migraña.

La energía del hígado nutre los tendones, ligamentos, y las fascias del cuerpo humano. También está a cargo del libre flujo de energía a través de todo el cuerpo. Cuando la energía del hígado es deficiente o se encuentra estancada, surge dolor en todo el cuerpo, particularmente en el área de los ligamentos de las articulaciones.

Los textos clásicos de la medicina china antigua establecen que donde sea que haya un bloqueo de energía o una deficiencia de ésta, habrá dolor. Si se examinan los puntos que desencadenan la fibromialgia, usualmente corresponden a los puntos de acupuntura del hígado-bilis.

La energía del hígado regula la menstruación, y sus meridianos van a través del pecho, el estómago y el útero. Cuando la energía del hígado es perturbada, surgirán períodos menstruales irregulares, dolores en las mamas e indigestión.

La estancación del Qi puede causar que la sangre se estanque. Coágulos oscuros suelen observarse junto con el flujo menstrual. Si las condiciones persisten por un largo tiempo, puede llegar a desarrollarse un fibroma uterino o enfermedad fibroquística las mamas.

De acuerdo con la medicina china antigua, la energía del hígado regula el almacenamiento de la sangre y encasilla el alma etérea. La regulación de suficiente sangre por la energía del hígado es crucial para tener una mente pacífica y un sueño reparador en la noche, así como para tener una buena visión y estar alerta durante el día.

La energía del hígado se encuentra en su punto más alto desde la 1 a.m. hasta las 3 a.m. Un sueño perturbado durante este momento suele indicar problemas de energía del hígado.

El hígado es una función del elemento madera, el cual tiene un efecto regulatorio en la digestión. El elemento tierra también tiene un efecto directo en la digestión a través de los meridianos del estómago y el bazo.

El efecto del elemento tierra en la digestión se relaciona primordialmente a la absorción y asimilación de la comida y nutrientes. Cuando hay energía excesiva del hígado (elemento madera), puede reprimir la energía de la tierra.

En consecuencia, la energía de la comida y la nutrición puede verse afectada, resultando en fatiga y un metabolismo lento. Así que aun cuando puede inicialmente parecer como si el problema fuera una deficiencia básica del elemento tierra, podría muy bien ser un exceso del elemento madera.

Cuando examinamos a los seres humanos en el nivel de energía, es imposible separar la función mental y la física, o la mente y el cuerpo. La disfunción física perturbará el estado mental y emocional y vice versa.

Según la medicina china antigua, la energía del hígado se ve afectada principalmente por la emoción de la ira y sus emociones relacionadas, tales como la irritabilidad, frustración, rabia, celos, depresión y decepción. Por lo tanto, es importante estar consciente de su estado emocional y los aspectos psicológicos de su vida.


Si tiene un problema prolongado con una de las condiciones anteriormente mencionadas, podría considerar explorar la ira no resuelta con un profesional de la salud mental como parte de su plan general de tratamiento. La meditación diaria y la cultivación de la vida con Falun Dafa [ una práctica de mente, cuerpo y espíritu] también puede ser de gran beneficio.


Para el calor que la estancación del hígado puede causar, puede intentar evitar comidas condimentadas, tales como el ají picante, los cuales crean calor adicional en su cuerpo. La comida de colores verdes suele ser buena para la energía del hígado.

Ya que la energía del hígado alcanza su punto máximo de 1 a 3 de la mañana, realmente sería bueno que estuviera durmiendo durante este tiempo. Quedarse hasta tarde podría causar o agravar dolores por migrañas y otros problemas asociados con un desequilibrio del hígado. Si se levanta frecuentemente durante este período de tiempo, considere la posibilidad de una situación de vida cuyas emociones afectan su balance energético del hígado.

Las emociones positivas que nutren el hígado son la compasión, la bondad, la benevolencia, y la generosidad. Cualquier práctica que ayude a cultivar estos atributos positivos debería ser de mucha ayuda.

La acupuntura y los remedios herbales chinos son las modalidades que le permiten a los profesionales de la salud entrenados manipular y balancear el estado de energía. Pueden ser de mucha ayuda cuando se hace la evaluación adecuada, se eligen los puntos correctos, y se usan las técnicas adecuadas.


El Dr. Yang es un psiquiatra matriculado y es la cuarta generación de médicos de medicina china

Fuente La gran Época

Desactivar las envidias


Cultivar la humildad y participar en las alegrías de los demás son el mejor antídoto a fin de eliminar los resentimientos de nuestro entorno.

A veces nos ocurre que, al compararnos con el entorno y al sentir que nos mejora en algo, llegamos a querer la destrucción de la cualidad del otro.
Ya que yo no lo puedo tener, que tampoco lo tenga él. Se trata de la envidia malsana, una emoción que, si la despertamos en los demás, puede afectarnos emocionalmente e impedirnos el logro de nuestras metas. Con todo, podemos poner en práctica algunas claves para desarmarla:

- Reflexionar acerca de nuestra conducta ¿Hemos hecho algún alarde antes los demás que haya podido activar su envidia? Si ha sido así, no nos culpabilicemos, pero sí que podemos modificar nuestro comportamiento de manera que gestionemos nuestros logros con algo más de humildad.
- Participar de los éxitos de los demás, alegrándonos por ellos y haciéndoselo saber, es una excelente manera de no fomentar su envidia.
- Si quieren nos envidian nos instigan, será necesario hablar con ellos, para acabar con esa conducta. Es importante hacerlo de manera calmada, exponiéndoles cómo nos sentimos, sin pisar su orgullo y dejándoles un espacio para retroceder y cambiar su comportamiento.
- El desarrollo de la empatía nos ayudará a cuidar de nuestras relaciones personales. Es así como encontraremos personas que nos apoyen

Marisa Bosqued- psicóloga
Mente Sana

Empezar una nueva relación I




Todos tenemos la capacidad de amar. Eso resulta en sí tan maravilloso como la persona que inspira ese amor. Por eso es natural volver a enamorarse y a implicarse en un proyecto de vida compartida.

En muchas ocasiones aceptar que una relación llegó a su final es duro. Supone decir adiós a una persona que ha formado parte del día a día durante mucho tiempo, cambiar de vida, afrontar los propios miedos… No obstante, al encontrar el coraje para asumir esa situación se obtiene también la cara amable que todo tiene.
Afrontar el hecho implica de entrada sentirse bien con uno mismo y optar por una vida más coherente, otorgándose el tiempo necesario para dar ese paso.
Ser conscientes de lo que se tuvo y se desvaneció puede generar mucho dolor, impotencia y frustración. Pero las emociones negativas ofrecen la posibilidad de aprender de ellas y superarse. El amor presenta diferentes facetas y algunas son dolorosas. Para disfrutar de él es pues necesario aceptarlas y vivirlas, aunque no todas resultes deseables.
En ocasiones una tercera persona puede cruzarse en el camino evidenciando la existencia de necesidades no satisfechas. Puede ser el elemento detonante para que una de las partes decida finalizar una relación apagada o caducada.

La madurez como aliada
Abrirse otra vez al amor requiere alegría, gratitud y cierta incertidumbre ante lo desconocido, así como una renovada ilusión por aventurarse en ese terreno especial y único. Se parte de nuevo, pero desde una posición privilegiada, pues se goza de una mayor sabiduría obtenida de las relaciones anteriores, mayor madurez aportada por la experiencia, más autoconocimento y, sobre todo, más capacidad para amar. Ese nuevo proyecto permite reencontrarse con el amor, entregarse a él para dar lo mejor de uno mismo y obtenerlo también de la pareja.

Gratitud hacia el pasado
Para librarse de las ataduras del pasado y poder vivir plenamente el amor presente es necesario perdonar, aceptar la situación actual, aprender de la experiencia y cerrar ese capitulo vivido. Estos pasos permiten liberarse de emociones negativas más o menos conscientes que mellan el equilibrio interior y encontrarse con otras positivas, como la gratitud hacia la expareja por lo vivido y aprendido en común, así como por todo lo bueno que pudo movilizarse y que nos permitió crecer como personas.
La pareja despechada puede idealizar las cualidades de la otra persona, añorando la vida en común y creyendo que nunca volverá a sentir un amor similar. Pero más adelante puede darse la situación opuesta: la atención se centra en los aspectos más desagradables del otro o de la convivencia, en un intento de romper el lazo emocional. Ambas reacciones son muy selectivas y poco acordes con la realidad. Para obtener una visión objetiva es necesario analizar el pasado desde la razón, relegando la emoción a un segundo plano. El propio paso del tiempo permitirá considerar la situación de forma máss ecuánime, aceptando la libertad ajena y también la propia.
Todas las relaciones que conforman la vida sentimental de una persona añaden algo de sabiduría acerca del amor, acerca de uno mismo y de la propia manera de amar. Aportan información sobre los propios errores, que conviene asumir con honestidad. Aprender de ellos y procurar corregirlos en el futuro resulta fundamental. Las relaciones del pasado ofrecen una base para amar con mayor autenticidad y riqueza en el presente.


Aprender del fracaso
El amor y el desamor son parte de la vida. Los seres humanos necesitamos experimentar esas situaciones, pues forman parte de nuestro proceso de desarrollo como personas.
Las crisis incitan a renovarse a generar recursos para vivir de forma más realista y coherente, aunque a veces se pueda tender a caer en la desesperación. Lo inteligente no es vivir la ruptura amorosa como un fracaso, sino como una evolución hacia algo más positivo y enriquecedor. Para ello es preciso confiar en uno mismo y en el proceso vital.
En la vida no nos afectan tanto las situaciones como la manera de pensar acerca de ellas y la forma en que las encaramos. Considerada con perspectiva, una ruptura amorosa forma parte de un proceso de renovación.

Susanna Martínez

Mi experiencia con el cáncer


Mi experiencia con el cáncer
Abrazar la enfermedad



Mi experiencia con el cáncer
Me llamo Andrea Cassandra. Tengo 38 años y soy madre de un chico adolescente. El 16 de Marzo de 2007 me operaron de urgencia al detectarme un tumor maligno enorme en el ovario derecho. Ese día comenzó para mí una nueva etapa en el viaje de mi vida con un compañero nuevo, desconocido e inesperado: el cáncer. En esta breve introducción tan solo puedo pincelar brevemente lo extraordinario y sorprendente de esta experiencia repleta de emociones intensas y a menudo extremas y de situaciones inesperadas que me han ido obligando a atravesar, una y otra vez, mis propios límites humanos construidos sobre el miedo, la mente racional y la necesidad de control. Mi compañero de viaje me ha ido mostrando a través de mi cuerpo y mis sensaciones cómo contactar y confiar cada vez más en mi misma y
en la Vida, dirigiendo mi mirada y mis pasos hacia la maestría de mi propio corazón. Allí he descubierto un lugar extraordinario lleno de magia y posibilidades infinitas donde reside aquella parte de nosotros/as que permanece pura e intacta y que es portadora de nuestro más valioso don, el AMOR. Ahora, en la distancia del tiempo transcurrido desde mi primer encuentro con el cáncer, tan solo puedo sonreír agradecida a mi compañero de camino. Ahora sé que el cáncer se abrazó a mí sin querer soltarme porque tenía un mensaje muy importante para mí, era mi aliado, un mensajero enviado desde mi corazón para darme una oportunidad de volver a nacer y construir una nueva vida basada en la alegría y la confianza. Ahora el que
escribe estas palabras es mi corazón, mi maestro y amigo del alma. Sus palabras son trocitos de amor que se unen para expandir un único mensaje: confía en tu corazón.
Si estás enfermo/a abraza a tu mensajero y reconoce su misión. Él te guiará hacia la maestría que reside en tu interior.

Abrazar la enfermedad con Amor
Me gustaría compartir con vosotros/as unas palabras susurradas por mi Alma cuya resonancia de profunda Aceptación y Amor me han acompañado y aliviado en los momentos de más dificultad y desánimo a lo largo de mi grave enfermedad. Estas palabras están especialmente dedicadas a aquellas personas que actualmente os enfrentáis al gran reto de trascender vuestros propios límites humanos a través de un proceso de enfermedad.

A vosotros/as y a quienes os acompañan, para que abracéis esta gran oportunidad de
descubrir vuestro auténtico potencial de sanación y os elevéis abrazados los unos a los otros en una infinita espiral de Amor.
“Abrazar la enfermedad con Amor es reconciliarte con la parte de ti que habías olvidado, con aquella que no escuchaste y negaste.
Abrazar la enfermedad con Amor es la reconciliación amorosa y plena con todas las partes de ti que habían permanecido fragmentadas. Al abrazar tu proceso, la energía del Amor actúa como un amalgama unificador y te lleva a la Unidad.
La enfermedad es el proceso hacia la sanación profunda del Alma, hacia la esencia misma de quien fuiste, eres y serás. Es rendirte a tu Ser más elevado confiando en que formas parte de un plan superior que te incluye a ti desde el máximo Amor.
Así, la enfermedad es ser tocado por el hada mágica de la oportunidad de hacer consciente el dolor tapado y engullido, de las magulladuras del Alma y de la separación de Dios.
Abrazar la enfermedad es el reencuentro con la Vida en su más pura esencia, el tomar
conciencia de tu propia vitalidad y ganas de vivir, es valorar cada pasito como algo
extraordinario, único e irrepetible.
Abrazar la enfermedad con Amor es abrazarte a ti mismo como nunca nadie lo hizo, con esa profundidad e intensidad del amor incondicional que siempre anhelaste.
Abrazar la enfermedad es crecer al infinito siendo más consciente que nunca de tu propia humanidad.”

Andrea Cassandra
16 de Agosto de 2008
www.andreacassandra.com

La agresión activa




La agresión activa es la más evidente. Refleja siempre una obstinación por mantener algo que es insostenible y que solamente a través de la agresión que genera temor es posible reivindicar. Los agresores de esta naturaleza jamás admiten estar equivocados y, es más, cuanto más se les enfrenta, más irracionalmente defienden su posición.

Este tipo de provocación puede adoptar diversas formas, que van desde la más clara y contundente, que es la agresión física con consecuencias visibles a nivel corporal, sumada al desequilibrio emocional que se produce en la víctima de este tipo de maltrato.
Pero también puede haber formas enmascaradas de agresión activa, que tienen que ver con la violencia psicológica que se ejerce lenta pero permanentemente hasta lograr destruir la estructura psíquica de la víctima, que resiste hasta donde puede y como puede.
Finalmente, quedar+a anulado en estériles esfuerzos por hace frente a estos ataques sistemáticos al no poner en práctica estrategias que le permitan sobrevivir y rechazar esta forma detestable de comunicación humana.
Pero frecuentemente se dan ambos tipos de agresión, tanto física como la psicológica, en un proceso que va haciendo añicos la autoestima de la víctima, y por el contrario confiere al agresor un poder ilimitado, que utiliza cada vez con mayor saña, para someter al receptor de su malicioso proceder.
Para que se genere discusión se necesitan dos personas que sostengan opiniones diferentes, y que defiendan sus posiciones opuestas.

Esto habitualmente no sucede cuando existe un manipulador, ya que es común que la víctima no se defienda, otorgando de este modo un campo libre al agresor que éste conquista cada vez con mayor vigor, prosperando entonces su intención de dominio absoluto de todas las situaciones que puedan presentarse.
DE más está decir que nadie debe tolerar ningún tipo de agresión, sea ésta física o de orden psicológico. Seguramente hasta aquí estamos de acuerdo, Pero en la realidad que conocemos, este tipo de comunicación violenta se utiliza mucho más de lo que podemos imaginar.
La violencia ejercida sobre una persona en sus dos vertientes, tanto física como psicológica, provoca un estado de angustia y ansiedad ante la impotencia de afrontar adecuadamente esta agresión y, por encima de todo, de poder liberarse definitivamente de este tipo de sufrimiento inútil.

Walter Dresel

Agresión pasiva


La agresión pasiva no es susceptible de ser demostrada físicamente, por ejemplo, ante un médico forense que pueda determinar lesiones producidas por alguien que recurre a este tipo de procedimientos para lograr sus objetivos.

Pero sucede con frecuencia que ambos tipos de agresión, la activa y la pasiva, van de la mano, produciendo un daño cada vez mayor, hasta que la víctima, que no soporta más lo que está viviendo, resuelve alejarse.
Comienza entonces un largo proceso cuyo primer paso es sentarse a tomar café consigo mismo para evaluar cuál es el nivel de autoestima que tiene para hacer frente en un futuro cercano a la reacción, seguramente ahora sí violenta, de quien se puede quedar cuestionado por su conducta.

Los manipuladores son personas que por distintos motivos no han podido alcanzar la madurez, Son incapaces de defender sus principios sin intentar pasar siempre por encima de los demás.
Son justamente esos motivos los que los llevan a no poder desarrollar una adecuada tolerancia a la frustración, que no es otra cosa que admitir que no todos nuestros proyectos, que no todos nuestros sueños, han de cumplirse a rajatabla, y que es muy probable que una cierta porción de ellos pueda, por distintas razones quedarse en la cuneta.
El hecho de que no todas nuestras metas y nuestros objetivos puedan cumplirse no nos habilita a perder la tolerancia y el respeto por los proyectos de quienes diariamente conviven con nosotros, y mucho menos nos autoriza a ejercer todo tipo de violencia como forma de demostrar nuestra imparcialidad para lograr aquello que queremos para nuestra vida.
Si cada uno de nosotros fuera capaz de decir sí, cuando realmente siente que debe decirlo, y de decir no, cuando no estamos de acuerdo, pondríamos un freno importante al avasallamiento del cual somos objeto en las sociedades en las que vivimos.
La competitividad se ha convertido en uno de los objetivos fundamentales, pero no para destacarse por ser el mejor, sino como forma de destruir a quienes nos rodean, a los cuales contemplamos como potenciales enemigos que supuestamente pugnan por ocupar nuestro lugar.
El agresor, ya sea activo o pasivo, busca siempre imponer su opinión, no importa el precio que deban pagar quienes sufren esa conducta imperativa, y necesita asimismo de la aprobación de los demás, ya sea de forma espontánea o a través de la violencia ejercida desde todos lo ángulos posibles.
Transmitir lo que sinceramente pensamos y sentimos acerca de una determinada cuestión no resulta sencillo hoy en día y determina un esfuerzo importante por parte de quien debe hacerlo, resultando más sencillo falsear ese pensamiento o ese sentimiento identificándonos con lo que piensa y siente la mayoría de la gente, no comprometiéndonos de ese modo con nuestra propia verdad.
De esta manera no sólo somos víctimas de una agresión pasiva, sino que también tenemos una responsabilidad compartida en lo que nos sucede, por no ser capaces de verbalizar aquello que nos gusta y también lo que no nos gusta.
La agresión se convierte entonces en el arma preferida del manipulador porque amedrenta, porque asusta, porque amenaza y aterroriza a quien sufre este tipo de trato, logrando justamente a través de la desesperación de su víctima los propósitos que los animan.
Cuanto más desesperada está la persona que soporta el asedio, más avanza el manipulador y más agresivo se torna.
Todos conocemos la agresión activa: gritos, órdenes, lenguaje imperativo, ausencia de consideración por lo que piensa el otro y actitud de violencia ante el mínimo itnento de defensa de su territorio por parte de la víctima.
La agresión pasiva, que como hemos visto, puede llegar a ser tan grave como la anterior, puede ejercerse con una suavidad externa, que incluso por momentos puede hacer dudar si estamos frente a un manipulador o a un ser que, con su dulzura y sus buenos modos, pretender extraer lo mejor de nosotros.
Este tipo de agresión es realmente mucho más difícil de probar. Pero sólo es cuestión de tiempo. Porque el manipulador que utiliza la agresión pasiva, en la medida que no logra sus objetivos, rápidamente pasa a la agresión activa, con todos los tipos de violencia que es capaz de desplegar sin miramiento alguno para lograr lo que quiere.


Walter Dresel- Yo te manipulo ¿y tú que haces?

Antiaging- En la menopausia: serenidad y buen humor



Las mujeres (al igual que los hombres) somos animales racionales, pero animales al fin, seres biológicos regidos mucho más de lo que querríamos admitir por leyes bioquímicas que influyen poderosamente en nuestro pensamiento, en nuestro estado de ánimo, en nuestras emociones. Durante los largos años que transcurren desde la pubertad hasta el declive de la fertilidad femenina, el aumento de estrógenos al principio del ciclo y el crecimiento de progesterona preparando el nido a partir del día 14 para llegar a su clímax antes del sangrado, pueden producir labilidad neutopsiquica una tendencia a cambios de humor, mayor sensibilidad emocional, irritabilidad o tristeza inexplicables. Si ello es así, en ciclos cortos, ¿Cómo no van afectarnos los cambios hormonales que rodean el climaterio? Y juntamente con las hormonas, pueden producirse cambios en los neurotransmisores.

Los neurotransmisores son unas moléculas que participan en el funcionamiento del sistema neurológico y desempeñan un papel interesantísimo y decisivo en el funcionamiento del organismo, tanto a nivel neurológico como psicológico y sus manifestaciones somáticas. Sabemos que el sistema colinérgico y los circuitos dopaminérgicos, serotoningérgicos y noradrenérgicos van desgastándose con el tiempo, con el sobreesfuerzo y que se ven afectados con los cambios de la madurez a nivel hormonal, y de una forma más intensa todavía en circunstancias de cansancio, tensión y estrés. Pueden aparecer entonces cuadros de depresión, ansiedad, irritabilidad y nerviosismo. Tradicionalmente, esos estados se tratan con sedantes, en cambio en un programa Antiaging Natural les aportamos nutrientes para regenerarlos y revitalizarlos.
Veamos cómo se ven afectados algunos de los neurotransmisores más importantes. La acetilcolina ejerce las funciones principales en el área cognitiva como la atención, la memoria, la capacidad de aprendizaje, la vigilancia y el funcionamiento de grandes áreas de asociación.
Cuando falta dopamina nos encontramos en un estado de astenia generalizada, no podemos iniciar nuevos proyectos, nuestra creatividad es nula, nos sentimos desganadas y no queremos estar con nadie. La persona con falta de dopamina tiene sueño agitado con despertares. Se levanta cansada y al final de la tarde le invade una gran somnolencia.
La noradrenalina, por su parte, es la hormona de la realización y del placer; su déficit provoca depresión, sensación de ir en cámara lenta y dificultad para obtener placer de la vida. La persona con carencia de noradrenalina ya no tiene deseos de nada. Y finalmente la serotonina, neurotransmisor estrella que curiosamente se produce en gran cantidad en los intestinos. Cuando falta sentimos impaciencia, intolerancia, irritabilidad. Déficit importante producen ansiedad e insomnio, incluso depresión y dificultad para dormir, puesto que la serotonina finalmente se convierte en melatonina, responsable del sueño.
La química alterada por el paso del tiempo y los cambios hormonales puede verse beneficiada con los siguientes complementos: Kalium Phosphoricum, unas Sales de Schussler específica para nutrir el sistema nervioso; un clásico de la farmacopea naturista. Pueden tomarse 2 tabletas bajo la lengua de dos a tres veces al día. Los ácidos grasos Omega 3 que son protagonistas por su capacidad de mantener en buen estado las neuronas que, recordemos, son extremadamente influenciables según el tipo de grasa que predomine en nuestra dieta. El Omega 3 se está utilizando en niños con hiperactividad por su efecto estabilizador. A nosotras puede ayudarnos a equilibrar neurotransmisores cuya falta está relacionada con la depresión, y favorecer la estabilidad emocional. La molécula 5 htp, percusor del tripófano y a su vez de la serotonina, tiene un importantísimo efecto ansiolítico, puede ayudarnos a dormir y a controlar la pulsión por el azúcar o el chocolate… El hipérico es una hierba que viene utilizándose con éxito como antidepresivo. También el azufre MSM puede contribuir en la prevención de estados de ánimo depresivos. Las vitaminas del grupo B son aquí especialmente interesantes, pues tonifican el sistema nervioso. La B3 y B6 se relacionan con el buen humor, y la B12 con neuras y obsesiones. La L.teanina por su parte es un aminoácido de reciente incorporación en Antiaging porque induce a la relajación sin provocar somnolencia. El alga Klamat, por su riqueza en aminoácidos y un principio activo propio, tiende a estabilizar el buen humor. La coenzima Q1 o Nadh es un excelente percusor de dopamina y adrenalina.
En última instancia, todos los neurotrasmisores se nutren de aminoácidos. Así pues los batidos proteicos y los complementos de aminoácidos esenciales son la principal medida a adoptar si nos identificamos con alguno de los síntomas que aquí apuntamos, teniendo siempre en cuenta, por favor, que ante un estado depresivo grave o un insomnio persistente, ningún artículo del mundo puede sustituir la visita al especialista. Por último recordemos que para que los complementos de nutrición ortomolecular que recomendamos surjan efecto, debe estabilizarse el sistema compensando el declive hormonal con la toma de fitoestógenos como genísteína y dadzeina de soja.

Victòria Baras- Nutrióloga- dDona- Revista de la Dona.