Colageno alimentario


El Colágeno es una proteína natural del cuerpo. Es la forma de proteína natural más abundante que encontramos en el cuerpo. Como proteína estructural, es el componente fundamental del sistema de sostén del organismo: los huesos, cartílagos, tendones, membranas basales, piel, cornea y algunos órganos del cuerpo. Por eso, la importancia biológica del colágeno es muy significativa.

Con el paso de los años, el colágeno de nuestro cuerpo se degrada y aparece el dolor articular, las hernias discales, la pérdida de densidad ósea y las arrugas de la piel. El cuerpo humano, deja de producir su propio colágeno a los 35 años aproximadamente.

Más adelante empiezan las enfermedades relacionadas: la artrosis, la lumbalgia y la osteoporosis. En las mujeres este proceso de degradación se acelera con la disminución de los niveles hormonales en la menopausia.

Un tratamiento natural y eficaz para todas estas dolencias, puede consistir en tomar un complemento alimenticio que contenga proteína de colágeno asimilable.

En el mercado se comercializan varios productos que contienen colágeno, pero quiero destacar uno en especial. Se llama COLNATUR. Lo encontraréis en establecimientos dedicados a la salud, tales como farmacias, para-farmacias, tiendas dietéticas, etc.

COLNATUR está compuesto por proteína de colágeno asimilable, extraída por un proceso natural (no químico) lo que la hace muy asimilable por el organismo.

Para más información podéis visitar su página Web y/o consultar a vuestro médico o farmacéutico.

www.colnatur.com

Tantos cambios, ¿para qué?


- No es necesario decirlo; a una velocidad que nos tiene despeinadas nos hemos equiparado en casi todo con los hombres. Tanto, que hemos logrado sobrecargarnos de roles y tareas por aquello de que como no existían modelos femeninos, tuvimos que adoptar los masculinos (y en el intento olvidamos dejar caer algunos de los anteriores). Hemos avanzado y pisamos fuerte. Opinamos, decidimos, elegimos. Hasta logramos hablar de la menopausia con naturalidad. De los susurros con la boca tapada por la mano que emitían las abuelas para hablar, sólo entre ellas claro, del “cambio” que alcanzaba a la tía Angélica hemos juntado coraje para pedir a los gritos, en medio de una reunión de directorio, que abran las ventanas cuando nos atacan los calores; esos mismos que nos arruinan las mejores blusas de seda y nos hacen guardar- ¿será para siempre?- los jerseys de lana y los camisones de sintético.

Por fin la sociedad entera empieza a entender que la vida no se acaba porque se retire la regla como se consideró desde siempre. Porque el climaterio ya no sucede, como hasta hace unos cincuenta y pocos años, cerca del fin de la vida. Los avances de la ciencia le agregaron años a la vida. Muchos. Tantos que ahora las cincuentonas son las segundas jóvenes y para ellas, que en vez de vestir de gris y negro usan jeans con lentejuelas, se promueven actividades, carreras, nuevas metas y una búsqueda permanente de satisfacción de cualquier asignatura pendiente porque todos, pero muy especialmente nosotras, sabemos que con suerte y salud nos quedan más de treinta años por delante y que tenemos que aprovecharlos. Porque hemos aprendido, pasados los 50, a decirnos: “Ahora me toca a mí”. Con buenos motivos, porque a esta altura ya hemos cumplido con los mandatos familiares y sociales y nos hemos quitado de la nuca aquel dedo acusador que nos hizo hacer tantas cosas a desgano en las décadas anteriores. En el camino, no exento de baches y pozos, aprendimos que ya somos grandes y tenemos permiso para portarnos mal y divertirnos. Alguien nos dijo que “las chicas buenas van al paraíso y las malas a todas partes”. Y hacia allí partimos.

Pero solas. Porque a una altura de la vida en que muchas mujeres no tienen pareja por ser divorciadas o viudas no se ha resuelto aún cuál es la forma posible de encontrar un nuevo compañero para la segunda vuelta. Estable, claro. Se ha vuelto una tarea difícil; a veces casi imposible en este mundo de hombres confundidos por nuestros avances que resuelven sus propias crisis climatéricas buscando muchachas treinta años menores. Hombres que casi no circulan cuando están solos porque a menudo se van cuando ya han preparado otro nido (o al menos algo que se le parezca un poco…). Lástima; justo cuando descubrimos los permisos, cuando podemos divertirnos sin temor al embarazo, cuando tenemos las ventajas y la sabiduría que la edad acarrea consigo (junto con tres pares de gafas, algún kilo de más y varias arrugas)… no nos dejan participar en la carrera. Porque para competir deberíamos tener unos veinte años menos. Un modelo de oxímoron que más de una vez nos hace preguntarnos si realmente valió la pena tantos cambios.

Pero sí, valieron la pena. Porque las que luchamos para que se nos reconociera por lo que somos, y no por el envase en el que transitamos por este agitado mundo, sabemos que también están allí los hombres que buscamos. Hombres seguros de sí mismos, que no buscan trofeos porque no tienen que demostrar nada, hombres con los que se puede hablar con los sentimientos además de las palabras. Y aunque sabemos que a veces tardan en aparecer, los esperamos. Tenemos paciencia porque las mujeres, eternas magas en la búsqueda de recursos de todo tipo, tenemos para el mientras tanto, uno irreemplazable y siempre a mano: las amigas. Esa red invisible que nos protege a lo largo de toda la vida y más aún en los años maduros. Y esa carrera la ganamos todas.

Daniela Di Segni
Mujeres sin reglas

¡Descubre todas tus potencialidades eróticas!


A lo largo de la historia, nos encontramos con diferentes modelos sexuales, los cuales han establecido mitos y creencias erróneas en torno a la sexualidad humana y que han determinado cómo tenemos que comportarnos sexualmente en función del modelo vigente. Aunque actualmente hay uno de ellos que impera en nuestra sociedad por encima de los otros, en realidad, las personas nos comportamos y desarrollamos nuestras creencias, valores y actitudes según la tradición cultural en la que hayamos crecido y la educación recibida.
¿Cuál es el modelo que ha marcado tu vida sexual?
Te invitamos a que descubras.
Hay 3 grandes modelos, según los cuales se hace una valoración diferente de la Sexualidad tanto femenina como masculina, te invitamos a que descubras qué modelo social de sexualidad está presente en tu vida:

•El modelo más tradicional tiene como principio limitar la sexualidad al ámbito del matrimonio, con el único fin de la reproducción. Según este modelo, la sexualidad es algo negativo que debe reprimirse y controlarse, siempre que no tenga por objetivo la descendencia. Sin embargo, a pesar de que la sexualidad se considera un aspecto negativo tanto para hombres como para mujeres, podemos encontrar diferencias entre ambos, ya que la sexualidad del hombre es reconocida, al menos como instinto y sin embargo, la sexualidad femenina ni siquiera es aceptada. Es importante que tengamos en cuenta la influencia que nuestra sociedad y nuestra cultura de género ejerce en todas las áreas de nuestra de vida, y por supuesto también en la sexualidad, donde hombres y mujeres recibimos y aprendemos mensajes muy distintos acerca de cómo tenemos que comportarnos sexualmente unos y otras.
•El siguiente modelo sexual que nos encontramos es aquel en el que se reconoce la sexualidad a hombres y a mujeres pero de manera diferente. La sexualidad masculina aparece como VALOR, como algo que hay potenciar y que incluso, le permite al hombre subir de estatus, mientras que la sexualidad femenina no es vivida de la misma manera. En el caso de las mujeres nos encontramos que aquellas que reconocen y manifiestan su sexualidad son desvalorizadas socialmente y consideradas como objetos sexuales. Viviendo una sexualidad que no les es propia sino que está al servicio del hombre, una sexualidad basada en los deseos y en las prácticas sexuales masculinas. Al mismo tiempo, nos encontramos por otro lado que este modelo nos ofrece otro tipo de mujer, aquella que carece de sexualidad, mujeres asexuadas, mujeres decentes y valorizadas por ello.
•Afortunadamente, estos modelos van cambiando igual que los tiempos, y se van incorporando ideas y valores diferentes respecto a la sexualidad. Actualmente, nos encontramos con un modelo imperante en el que la sexualidad se considera como una capacidad humana positiva, tanto para hombres como para mujeres, sin embargo, la influencia del sistema capitalista también afecta a la manera de entender y de vivir nuestra sexualidad, convirtiéndose ésta en un objeto de consumo más. Según este modelo, una buena salud sexual depende de la frecuencia, de las prácticas sexuales que realicemos, de la eficacia, de las metas a conseguir, etc., y no tanto del placer o el disfrute de nuestros encuentros sexuales.
Al mismo tiempo, es importante destacar que aunque en este modelo se reconozca la sexualidad de la mujer, ella continúa sin ser dueña de su deseo sexual, es decir, se reconoce que la mujer tiene sexualidad pero no una sexualidad propia, su placer depende de las técnicas y habilidades del hombre. Según este modelo, la sexualidad es valiosa pero la mujer debe aprenderla y desarrollarla teniendo como maestro a su pareja masculina. Este modelo está muy presente en la actualidad, y aunque considera la sexualidad como un valor mantiene muchos prejuicios y tiene como consecuencia, en muchas ocasiones, una frustrante vida sexual, ya que, entre otras aspectos: invisibiliza la sexualidad activa de la mujer, delega toda la responsabilidad en el hombre, ofrece una visión masculina, genital, coitocéntrica y heterocentrista de la sexualidad, etc., ofreciendo un único modelo para vivir la sexualidad “supuestamente” perfecta. La sexualidad se mide en términos de capacidad y de destreza en lugar de en términos de placer.
Por todos estos motivos, consideramos importante ofrecer una visión más amplía que nos permita ir rompiendo los límites en los que nuestra sociedad trata de encorsetar a las sexualidades. Para ello proponemos una manera personal de entender la propia sexualidad, que cada persona la desarrolle en función de sus deseos, de sus gustos y preferencias. Sé protagonista de ti misma, crea tu propio modelo de Sexualidad.
Sugerencias y recomendaciones para desarrollar tu propio modelo de sexualidad:

•Reconoce que tienes una sexualidad propia e independiente de la de l@s demás. Reconocer tu sexualidad implica reconocer tu DERECHO a sentir, a sentirte bien, a aprender y a ser dueñ@ de ti mism@.
•Conócete y reconoce tus deseos, vive tu sexualidad conforme a ellos.
•Explora tu cuerpo, date permiso para explorarte y conocer lo que te gusta y lo que no. Tu cuerpo está hecho para sentir, pero para sentir como tú quieres que sienta no cómo los demás quieran.
•Hazte responsable de tu propio placer, el placer es algo autónomo, es la capacidad que tenemos de gozar y este placer no lo da nadie.
•Vive tu sexualidad cómo tú quieras. No existe un modelo a seguir, la mejor manera de vivir tu sexualidad es la que tú decidas.
•Olvídate de las metas, en la sexualidad el único objetivo es que disfrutes, te diviertas y busques tu propio placer.
•No aceptes imposiciones, consensúa las reglas con las personas con quienes vivas tu sexualidad.
•Cultiva tus fantasías, no olvides que son fuente de conocimiento y enriquecimiento personal.
•Tod@s tenemos sexualidad, con o sin pareja, descúbrelas de todas las formas.
•Amplía tu repertorio sexual. La sexualidad no es una sola práctica ni se reduce a unas partes del cuerpo. ¡Descubre y desarrolla todas tus potencialidades eróticas!
•La sexualidad se manifiesta a través del cuerpo independientemente de cómo sea. ¡Rompe con los cánones de belleza!
•¡Importante! Mientras estés viv@ tienes sexualidad, ésta se manifiesta de diferente manera en cada etapa vital pero siempre está presente.
•La sexualidad no tiene por qué estar vinculada al amor pero también puede ser una buena manera de expresar tus emociones.
•La sexualidad es mucho más que una práctica sexual. Es una forma de comunicarte contigo mism@ o con quien tú desees, de autoconocimiento, de expresar emociones, de divertirte, de conocer gente, de juego, etc., amplía tu propio concepto de sexualidad.
•Date permiso para gozar y abandónate a las sensaciones placenteras que tu cuerpo te puede proporcionar, ¡abre la puerta al placer de los sentidos!
Instituto de Sexología Al-Andalus
Texto elaborado por: Elisa Cobos Ortega, Antonio López Delgado y Asunción Coronado Pozo

¿Qué modelo social de sexualidad está presente en tu vida? Comparte con nosotras.
Relata qué experiencias has superado en tu sexualidad. Nadie como nosotras sabemos lo que queremos... ¿Qué le pedirías a un buen amante?


Fuente: Mujeres sin Reglas
http://www.mujeresinreglas.com

Aflojar las riendas


A menudo debemos enfrentarnos a hechos que están fuera de nuestro control. La renuncia se convierte, entonces, en algo necesario y saludable.

La palabra renuncia ha tenido tradicionalmente connotaciones negativas, ya que, como seres apegados que somos, nos cuesta abandonar aquello, que creemos nuestro. Es así como llegamos a relacionar la renuncia con ideas de resignación, sacrificio o, incluso, de autocastigo. Pero nada más lejos de la realidad. Renunciar, en un sentido positivo, consiste en aflojar las riendas de nuestros control y averiguar qué aspectos de nuestra vida y de nuestro entorno no necesitan nuestra intervención.

Nuestra lista de renuncias
La renuncia implica comprender y aceptar que existe cierto orden en el universo que es preciso respetar si queremos viajar por la vida más dichosos y ligeros de equipaje.
Para lograrlo, podemos completar una lista como la siguiente con todas las cosas a las que podríamos renunciar:


Renuncio a…
- Mi necesidad de tener razón
- Querer sentirme aprobado por los demás
- Tratar de controlarlo todo
- Manipular o interferir en las decisiones de los demás
- Oponerme a la realidad que la vida me presenta.
- Impedir que los otros vivan sus experiencias y aprendan de ello, aunque me duela.
- Sufrir ante aquello que no puedo cambiar.
- Juzgar a los demás
- Asumir funciones que no me corresponden
- Luchar por retener cosas que, en realidad, no necesito.
- Y recordaremos que si nos toca cabalgar a lomos de experiencias cuyo intento de control nos produce sufrimiento, soltemos las bridas y cooperemos con la vida permitiéndole que haga su parte: solo así nos sentiremos verdaderamente libres.



Vanessa Gil-
Mente Sana

Entre un hombre y una mujer, maltrato cero

Autoestima- Mafalda

19 de Octubre dia internacional contra el cáncer de mama



Despedida de Soraya que falleció victima de un cáncer de mama:

Mi historia física puede llegar a su fin, pero estoy segura que la que existe en el corazón de ustedes seguirá presente por la eternidad. Confío en que mi existencia dejará huella en la vida de ustedes beneficiando en un futuro a muchas mujeres y que la luz de mi vida iluminará la de muchas familias más", escribió Soraya.

"Hoy no pierdo esta batalla porque sé que lo que he luchado no es en vano, si no que ayudará a vencer una batalla mayor, la de la detección temprana y prevención de este terrible mal".Ahora les toca a ustedes seguir con nuestra misión. Deseo de corazón contagiarles mi amor a la vida y que seas tú un canal que lleve a mucha gente este mensaje que puede salvarles la vida. Te pido comprendas la oportunidad que tienes ahora de prevenir un enemigo que puede acabar con tu vida", finalizó el texto.

La cantante colombiana Soraya fue ganadora del Grammy Latino en la categoría de "Mejor Album Cantautor " - 2004 Billboard Latin Music "Spirit of Hope Award" . También, Soraya fue nominada el año pasado al Grammy Latino en la categoría de "Mejor Album Pop Femenino" - Nominada por los Premios Oye en la categoria de "Pop Latino Solista".
Terra