Círculos de mujeres

A Irene no le satisfacía la vida. Detrás de su hermosa sonrisa se escondía una mujer que no disfrutaba de su tiempo, tampoco de sus relaciones, ni de su sexualidad. "Estaba alienada por la educación y los mandatos morales que me dieron cuando era una niña: ser obediente, educada, y de piernas cerradas. Y aunque yo vivía frustrada, no me daba cuenta de nada".


Un día, tras una profunda depresión y la subsiguiente ayuda de un psicólogo, se liberó: dejó al marido con quien no compartía nada más que dos hijas, buscó trabajo, se independizó y se sumergió en el frenesí de la carne. Ahí, a sus poco más de 30 años, descubrió por primera vez el placer sexual en pareja. "Yo tenía deseo pero con mi marido no podía satisfacerlo porque cuando teníamos relaciones sexuales no sentía nada. El sexo es muy importante en el entendimiento de lo que tú eres y de tu feminidad, porque la libido, no solo sexual sino entendida como pulso vital, te da fuerza para vivir con libertad en otras áreas de tu vida".

Pasados los años, Irene sabe que el día que rompió con sus cadenas entró en contacto con su 'mujer salvaje', un concepto que acuñó la escritora y psicoanalista 'jungiana' Clarissa Pinkola en el libro 'Mujeres que corren con los lobos'. Dentro de las páginas de esta obra, que Irene devoró a sus 50 y pico años, encontró una explicación a todo lo que había vivido hasta el momento. "Para mí fue una revelación. La mujer salvaje es aquello que somos en esencia, sin los patrones que nos impuso la sociedad o la cultura. No se reduce a ser una mujer no domesticada, sino que es la fuerza bruta que hay dentro de ti y que radica en tu femenino", explica. Según ella, todas las mujeres podemos identificar este potencial en nuestro interior, pero al no saber ponerle nombre nos desconectamos de nuestra esencia y vivimos sin plenitud. "¡Cuánto tiempo perdido!", se lamenta aún Irene......(podeis seguir leyendo el resto del artículo en el blog os pongo el enlace)

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/ellas/2011/08/06/circulos-de-mujeres.html

Anna Viñas
Periodista y está dando la vuelta al mundo para hablarnos de la situación de la mujer en los cinco continentes.


Encenem una espelma


El dissabte 4 de Juny el Consell Nacional de Dones de Catalunya (CNDC) va aprovar per unanimitat la proposta "Encenem una espelma", proposta que van aportar les dones del Grup de Mentores de Tamaia.




Tamaia, viure sense violència som una associació que treballa, col·labora i ajuda a les dones que han patit, o estan patint, violència masclista.
Des de fa 18 anys, l’experiència acumulada, ens permet d’ajudar a la recuperació, treballant com a mentores, conselleres, de les nostres companyes.
Així compartim experiències, i objectius, les dones que hem patit el problema i les que se’n estan sortint. Les que hem estat ajudades i podem ajudar.
Es el cicle de la vida. Es el cicle del progrés.
En aquest procés se’ns ha encès una llumeta, una espelma. I necessitem la col·laboració de tothom.
Cada vegada que mori una companya en un acte d’agressió, encendrem una llum pel seu record. Una espelma serà dipositada a la porta de l’Ajuntament.
Les dones adherides a l’acte i qui vulgui acompanyar-les, farem expressió de que no és normal que passi això.
Que es freqüent sí, però que cada desastre ha se ser motiu de protesta i record, per les amigues que ja no hi son.
Per que cal estar plegades, en el mals moments i en els bons. En l’acció i en el record. En la lluita i en la construcció del diàleg i la pau.


Moltes gràcies per la vostra col.laboració.


Mentora de Tamaia promotora de la proposta

Mujeres que nunca sonrien




1.Las mujeres que nunca sonríen
2.Todo el mundo pensó que tras el derrocamiento del régimen talibán, las mujeres afganas se liberarían por fin de la burka y podrían llevar una vida normal y en libertad. Pero las cosas no cambiaron, lo que sucedió en realidad fue que se cambió un régimen fundamentalista por otro: la Alianza del norte, tan brutales y misóginos como los talibanes.
3.Las mujeres afganas continúan viviendo sin derechos en un país que, a ojos de la comunidad internacional, cuenta con un gobierno ‘democrático’. La Alianza del norte y los talibanes tienen la misma mentalidad. Siguen las violaciones de mujeres, los arrestos y los asesinatos. El 60% de los matrimonios afganos son arreglados. Muchas mujeres optan por el suicidio, autoinmolándose, para escapar al infierno de sus vidas.
4.Estas mujeres fueron rescatadas de las llamas. Algunas se autoinmolaron, a otras sus maridos las intentaron quemar vivas, por… contradecirlos.
5.RESTRICCIONES PARA LAS MUJERES Las mujeres no pueden estudiar ni trabajar. No pueden salir solas a la calle ni hacer ruido al caminar. No pueden ser tratadas por doctores masculinos, no pueden asomarse a sus ventanas, no pueden usar tacones altos. Deben usar obligatoriamente la burka, especie de sudario portátil, que las cubre de la cabeza a los pies y que les dificulta la respiración.
6.Reciben azotes en público e insultos si no usan la burka o si se les ven los tobillos. Lo mismo, si salen sin la compañía de un hombre de su familia. Se les prohibe usar cosméticos (si se les sorprende con las uñas pintadas, les amputan los dedos). Se les prohibe reir en voz alta (¡como si tuvieran algún motivo para hacerlo!) Se les prohibe hablar con cualquier hombre, que no sea su acompañante.
7.Está prohibido a las mujeres asistir a reuniones públicas. Tienen prohibido también practicar deportes. Prohibido subir a un taxi sin la compañía de su mahram (familiar acompañante) Prohibido subirse a una bicicleta. Prohibido lavar ropa en ríos o lugares públicos. Prohibido usar baños públicos. Prohibido asomarse a los balcones de sus casas.
8.Tienen prohibido usar pantalones acampanados, aunque sea debajo de la burka. Prohibido usar colores vistosos en su vestimenta. Prohibido tomarse fotos. Prohibido escuchar música y ver televisión (esto vale para hombres y mujeres) Las mujeres sorprendidas en adulterio son lapidadas vivas. Estas son solo algunas de las reglas del gobierno fundamentalista para las mujeres. Para los hombres también hay reglas, pero no son tantas ni tan estrictas.
9.En Afganistán no hay bancos ni medios de comunicación modernos. El país está casi totalmente en ruinas. De los árboles cuelgan televisores destrozados y cintas de video, como evidencia de la “derrota del pecado”. Todos los Viernes se celebran ejecuciones y mutilaciones públicas en estadios deportivos, a las cuales están obligados a asistir los niños. El 80% de la población padece de trastornos mentales.
10.Miles de niños de 9 a 12 años trabajan 12 horas al día en fábricas, para ayudar a sobrevivir a sus familias. Las mujeres viudas y que han perdido a sus familiares hombres en la guerra, se mueren de hambre, pues no les es permitido trabajar, ni salir solas. Algunas se aventuran a salir a mendigar, pero con el riesgo de ser apaleadas y hasta asesinadas.
11.Los niños en casi todo el mundo dibujan a su familia, su casa, su mascota, etc. Estos son algunos de los dibujos de los niños afganos: ¿Qué madre podría sonreir al ver estos dibujos? Cuántas veces nos quejamos por tener que ir a estudiar o a trabajar...o por tener que ir al mercado... o porque se nos rompió un tacón... o porque se nos descosió la falda...o porque el labial es muy claro o muy oscuro...o porque "no hay nada que ver" en la televisión, etc etc... ¡Las mujeres afganas ni siquiera tienen acceso a nada de eso! ¿No es motivo suficiente para agradecer a Dios cada día, por nuestra libertad y tantas cosas más?
12.Fuente: Revolutionary Association of the Women of Afghanistan (RAWA) RAWA es una organización socio/política de mujeres afganesas luchando para la paz, la libertad, la democracia y los derechos de la mujer en un Afganistán dañada por el fundamentalismo.

• PARA COMBATIR LA VIOLENCIA DE GÉNERO HAY QUE PROMOCIONAR LA IGUALDAD.


Entendemos que las políticas de igualdad son claves para combatir la violencia de género y que los mensajes y políticas de la derecha cuestionando a las instituciones que implementan estrategias para la igualdad, boicoteando el desarrollo reglamentario de las leyes o dando pábulo a la creencia de que existen miles de denuncias falsas como práctica habitual de las mujeres, no son otra cosa que una resistencia organizada a los cambios que una sociedad democrática debe promover para avanzar en una convivencia en igualdad y libre de violencia.

Estas campañas fomentan el silencio y limitan o impiden la toma de conciencia social sobre un problema más grave, en términos de vidas humanas, que el terrorismo político.

Las consecuencias de estas campañas de ataque a leyes fundamentales para conseguir erradicar la violencia que cuesta la vida a decenas de mujeres cada año son impredecibles. Por tanto es el momento de exigir RESPONSABILIDAD política y social ...

Saca tarjeta roja

Hay madres que no se fían de sus hijos


Su ámbito de excelencia son los crímenes, las agresiones sexuales, los asesinatos y la violencia de los hijos contra los padres. De esto último trató su primer libro, ‘El síndrome del emperador’, donde describió a los hijos tiranos. Ahora publica ‘Mientras vivas en casa’. Vicente Garrido (Valencia, 1958) es profesor de Psicología y Pedagogía Correccional en la Universidad de Valencia, y un punto de referencia español en el análisis psicológico de los niños muy violentos.


–¿Por qué una mujer denuncia ante el juez a su hijo adolescente?
–Normalmente, hay dos motivos: teme que abuse de un hermano pequeño, o que lo ataque de forma violenta; o bien, ella y su marido se sienten en peligro. Hay madres que no se fían de sus hijos. Cierran la puerta de su habitación por las noches. Temen que incendien la casa. Ven un riesgo inminente porque los mantiene bajo una amenaza insoportable.
–No habla de casos aislados.
–En absoluto. La Fiscalía General del Estado tramita cada año más de 6.000 denuncias de este tipo, y se considera que apenas representan el 10% de la realidad. Es difícil que las madres denuncien a sus hijos.
–¿Qué sucede para que un adolescente sano agreda a sus padres?
–Su objetivo siempre es tomar el poder. La edad predominante en este tipo de violencia son los 14 o 15 años, que es cuando el chico empieza a salir de casa y quiere obtener privilegios. Es cuando son más evidentes las cortapisas que implica el control paterno en su vida cotidiana. Ha de quedar claro que son muchachos bien cuidados, de familias que se han preocupado por su educación.
–¿Qué controles no toleran?
–Cosas muy básicas. No quieren que se les haga levantar a una hora determinada por las mañanas; no soportan ver los canales de televisión que los padres eligen; se niegan a comer lo que su madre cocina o a cuidar de un hermano pequeño. No les gusta ir a la escuela, ni tener que volver a casa a una hora concreta. Todo eso.
–O sea, las normas de convivencia.
–Exacto. Estamos hablando de chicos con un temperamento violento y dominador extremo, sin ningún apego hacia sus padres. No han vivido en un ambiente violento, ni en una familia desestructurada, pero se sienten muy poco vinculados con ellos. Eso les permite enfrentarse a las normas educativas de la familia sin el sentimiento de culpa o el remordimiento que tienen los niños que quieren a sus padres. No tienen dependencia afectiva.
–¿Y eso los lleva a ser agresivos?
–Eso, sumado a otra característica diferenciadora: tienen muy exagerada la fijación de sus metas. Desean más que otros disponer de más dinero, más tiempo libre..., eso figura entre sus máximas prioridades. Como las familias no son democracias, sino que aplican normas, cada vez sienten más la necesidad de rebelarse. Se dan cuenta de que no tienen dinero ni edad para vivir en otro contexto, y creen que la forma de hacer lo que quieren es tomando el poder.
–¿Cómo se llega a esa situación?–Muchos de estos casos afectan a madres solas, que no tienen tiempo ni saben cómo afrontar los primeros signos del problema, que suelen aparecer cuando el niño tiene 8 o 10 años. También se da en familias con padre y madre, pero es más fácil que el componente violento surja cuando no hay padre. La madre siempre es más vulnerable.
–¿En qué tipo de familias sucede?–Claramente, en las clases medias. Afecta a chicos que suelen ir mal en los estudios y, si no van mal, es porque son inteligentes, no porque se esfuercen. Abusan emocional y psicológicamente de su madre y de algún hermano pequeño. Poco a poco, pasan de ahí a los golpes con objetos y a las amenazas físicas.
–¿Esto es consecuencia de su carácter o de que han sido educados como el rey de la casa?
–No, no. Nada de rey de la casa. Precisamente, esos padres tienen problemas porque se oponen y se enfrentan a sus hijos. Se suele pensar que han sido permisivos, pero no es así. Lo que ocurre es que no han sido suficientemente hábiles para manejar a unos hijos que son muy difíciles. La permisividad paterna facilita la tiranía de un hijo, pero no la provoca.
–¿Es un fenómeno nuevo?
–No. Aunque nunca ha sido tan difícil educar como ahora. Niños con conductas violentas existían hace 40 años, pero vivían en un ambiente externo que les obligaba a mantener autocontrol. La sociedad ha perdido capacidad de socializar. Hay un debilitamiento en el poder de las familias para sacar adelante a los hijos en un entorno saludable. Su primera opción es acudir a la justicia. Se judicializa todo de forma exagerada.
–¿Qué aconseja a quien tenga un hijo dominante y violento?
–Nunca han de cederle la autoridad. Han de intentar, como puedan, que sus hijos desarrollen empatía. Que descubran que pueden ser valorados y poderosos siendo ejemplos positivos para los demás. Necesitan modelos éticos. Conviene incorporarlos a prácticas de voluntariado, a actividades que les generen sentimientos fuertes por ayudar a los demás.